¡Cuida tu corazón!

Sabemos que es importante que el corazón tenga latidos fuertes, sin embargo, esos latidos deben tener cierta frecuencia e intensidad. Para mantenerlo saludable debemos tomar en cuenta ciertos hábitos.

El corazón humano puede compararse al motor de un auto: ambos son fuentes de alimentación que mantienen cuerpos en movimiento. El corazón actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los órganos, tejidos y células del organismo. La sangre bombeada por el corazón suministra oxígeno y nutrimentos a cada célula y recoge el dióxido de carbono y las sustancias de desecho producidas por esas células. Pero si el flujo de sangre al corazón disminuye o se detiene o el ritmo de los latidos se altera, peligra la vida. Como sucede con el motor de un auto, la forma en que se trate el corazón determinará cuánto tiempo funcionará y de qué manera. (Texas Heart Institute)

Iniciemos con el camino saludable

1. Reduce la cantidad de sodio que consumes en los alimentos. El sodio es importante para regular la presión arterial y la cantidad de líquidos en el cuerpo, recuerda: todo con medida.
La sal está compuesta en su mayoría por sodio, por ello debes disminuir su consumo.
Los alimentos procesados contienen gran cantidad de sodio, como conservadores y/o saborizantes.
Los sazonadores, las salsas y aderezos, tienen como ingrediente principal sodio. De preferencia evita añadirlos.

2. Disminuye el consumo de grasas y modifica el tipo de grasas que consumes.
Evita alimentos como manteca, mantequilla, aceite de coco, tocino, crema, quesos maduros.
Procura consumir aceites vegetales (maíz, canola, soya, semilla de uva, oliva) y evita sobrecalentarlos.

3. El consumo de verduras y frutas debe ser diariamente, los colores y las propiedades de estos alimentos aportan minerales, vitaminas y antioxidantes que promueven una mejor salud cardiovascular.

4. Reduce el consumo de alimentos con gran cantidad de azúcares, pastelillos, pan dulce, galletas con relleno.

5. Mantén un peso saludable, el incremento de peso a lo largo de la vida puede traer riesgos para la salud en general, más para el corazón.

6. Camina, trota, baila o practica cualquier actividad física al menos 30 minutos diarios.

7. Realiza actividades que te hagan feliz, reducir el estrés reducirá el daño a tu corazón.

8. No fumes, la Organización Mundial de la Salud ha declarado al tabaco como uno de los mayores asesinos. Las investigaciones han demostrado que el tabaquismo acelera la frecuencia cardíaca, contrae las arterias principales y puede ocasionar alteraciones en el ritmo de los latidos del corazón. Todo esto hace que el corazón se esfuerce más. Fumar también aumenta la presión arterial, que a su vez aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares.

Autor: L.N. Mónica Hurtado González // Asesora Nutricional